
Los enfoques del liderazgo basados en las relaciones representan uno de los campos de liderazgo de más rápido crecimiento y nos ayudan a comprender mejor el liderazgo organizacional. Los enfoques basados en las relaciones hacen hincapié en la relación e interacción entre el líder y el seguidor.
Nuestros programas de liderazgo se enfoca a esta relación social, y abordamos el liderazgo como eso, ‘un fenómeno social’. En julio del año pasado se publicó esta investigación, cuyo enfoque hemos incor´porado a nuestras soluciones y experiencias sobre liderazgo.
Se hace hincapié en la forma en que interactúan y se influyen mutuamente para alcanzar objetivos comunes. Se sabe que los líderes están vinculados a los seguidores y viceversa, en el sentido de responder a las necesidades de los demás para lograr los objetivos mutuos. Líderes y seguidores son parte esencial de este proceso social, lo que implica que pierden su identidad tradicional arraigada en la estructura organizativa formal (jefe-subordinado) y se convierten en actores inseparables de un proceso de co-construcción del liderazgo. Sin embargo, lo que se conoce menos es la forma en que los actores del liderazgo se relacionan entre sí y, en particular, cómo intentan comprender cómo hacerlo en el lugar de trabajo. Lo que se entiende aún menos es la importancia y el papel de la conciencia en esta relación. Sobre todo porque la conciencia parece ser un elemento fundamental y a la vez muy escurridizo en las relaciones humanas.
Por lo tanto, este artículo explora conceptualmente el concepto de conciencia en el contexto de la teoría del cerebro social para argumentar que los actores del liderazgo deben replantearse su enfoque de la individualidad y centrarse en las relaciones de dependencia mutua entre ellos. Este artículo contribuye al campo de la neurogestión introduciendo el concepto de Homo Relationalis. En este sentido, sugerimos que el liderazgo no es sólo un elemento construido socialmente, sino también un fenómeno construido por el cerebro social que requiere una comprensión del cerebro humano como órgano social. Además, recomendamos un nuevo enfoque de aplicación del análisis del estilo cognitivo para captar la dualidad líder/seguidor en la misma persona, siguiendo la teoría de la autoilusión. Por último, concluimos que debemos hacer más hincapié en un enfoque de liderazgo relacional ajustado al cerebro social e introducimos dos nuevos estilos cognitivos que pueden ayudar a captar su esencia.
Lea el artículo completo (en inglés) de Alexandros Psychogios y Nikolaos Dimitriadis publicado en la revista Frontiers in Psychology.
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